viernes, 26 de septiembre de 2008

ERRE QUE ERRE

Ayer Jueves tuvo lugar un desayuno informativo organizado por Europa Press. A él acudió Antonio María Rouco Varela, Presidente de la Conferencia Episcopal Española. La noticia la ví en el programa El Intermedio de la Sexta. Thais Villas, reportera del programa intentó sin exito hacerle unas preguntas al señor Rouco.
Los bloqueos y dificultades que tuvo siquiera para intentar acercarse, recordaban bastante a lo que unos miebros del Grupo Intereconomía, -al final resulta que uno había sido escolta de Tamayo y Saez tras el Tamayazo de las elecciones de la Comunidad de Madrid-, le hicieron a Esti Gabilondo (CQC) cuando intentó preguntar a Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón.
Pero esto no es más que una anecdota. Más jugoso es lo que alguno de los representantes de la Iglesia que acudieron al acto dijeron ante las preguntas de la reportera.
En concreto uno de ellos dijo (el video dura 8´ sólo) que para él, desde su moral católica, merecía el mismo respeto un asesino que un homosexual......¿?

Pasando a lo que comentó Rouco, aunque algo sale en el video anterior, en el fondo, más de lo mismo. Vuelve el erre que erre. Como no les gusta que se hable de una nueva Ley del Aborto, deja caer la posibilidad de nuevas manifestaciones contra el gobierno.
Una de las perlas que dejó fue la siguiente: "Desde el momento que hay código genético hay que hablar de quien y no de que." ¿Por qué usan los conocimientos derivados de la ciencia cuando a ellos les interesa pero niegan cualquier posibilidad de avance que permite investigar con el código genético?
Y sobre EpC, pues que acatan la ley, pero que no renuncian a la Objeción de Conciencia. No les basta con que la enseñanza de las religiones se mantenga en los colegios a costa del Estado, o sea de todos.

Dejo también el editorial de ABC de hoy sobre el Laicismo Positivo. Resulta que los radicales somos los que pedimos que respeten nuestra libertad para decidir. Las leyes que tanto les molestan a nadie obligan, sólo amplian o mejoran la regulación de unos derechos. La Ley del Aborto, cuando se hizo, lo que corrigió es principalmente que el aborto dejara de ser delito en unos determinados supuesto, pero a nadie se obliga a abortar. El condicionante moral que hace que alguien no se lo puede plantear por considerarlo pecado, no puede, sin embargo, obligar a todos, es algo personal.

¡Ah! por cierto, en ese acto de Europa Press en Madrid estaba también el Obispo de Huesca, Jesús Sanz, que este pasado Domingo nos iluminaba de nuevo en su Carta Dominical.
Menos mal que las cartas las inicia con un "Paz y Bien".

(Las palabras destacadas en verde enlazan al pincharlas con los documentos, -textos o videos-, a los que hace referencia.)

2 comentarios:

Nachotc dijo...

Hola Sergio y enhorabuena por el Blog:
Solamente una precisión, si me permites, y es recordarte que, independientemente de la valoración etica y moral del mismo, el hecho en si mismo de abortar es eliminar una vida humana de un individuo no-nacido (pero individuo a fin de cuentas) al que, por el hecho de que las leyes no le reconozcan ningun derecho hasta que nazca, no por ello deja de ser individuo de la especie humana.
Otra cosa es el debate de si eso debe ser punible o no. Yo no quiero encarcelar a nadie por abortar (supongo que bastante problema tienen ya los que recurren a ese extremo), pero si me gustaria que tuvieran TODA la información antes de recurrir a esa opcion.
Y ya de paso que no hubiera quien hiciera negocio con ello.
Saludos.

SERGIO AZNAR dijo...

La disyuntiva de tener que decidir si abortar o no es una de esas cuestiones en las que imagino que nadie quiere llegar a tener que verse.
Sin duda debe ser algo muy duro, aún con toda la información disponible, ya que además de la dificultad de tomar una decisión así, que seguro te va a cambiar la vida, hay que tener en cuenta las circunstancias, y no hablo de los casos en los que hay riesgo evidente para la madre o para el feto.
Desde luego lo que no podía ser es que fuera considerado delito imponiendose una visión tradicionalista y única nacida de unas creencias religiosas determinadas.
Esta es una ley que permite elegir, que no obliga, con lo que no se violenta la conciencia y creencias de nadie.
Pero debería darse un paso más, a una Ley que regulara perfectamente el aborto, para que precisamente se evitara que pudiera ser un negocio que no tiene en cuenta en muchas ocasiones las consecuencias psicológicas que pueden derivarse de una decisión así.